La Nostalgía del Edén – el origen del movimiento Hippie

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“ Los hombres y las comunidades justas y laboriosas, que sepan adaptarse sin perder sus naturalezas intrínsecas, conocerán, como en todas las épocas, momentos felices.” [1] – Jorge Angel Livraga

La historia de la humanidad es la revelación gradual del mito. ¿Pero qué es un mito? El mito es una historia que perdura, es un fragmento de Verdad que sobrevive a la misma historia. El mito es la consciencia de la humanidad que transita más allá del tiempo y que aspira al retorno de un tiempo sin tiempo. El mito es una metáfora de nuestra evolución traducida en imágenes y símbolos. Es un trazo continuo, mera extensión de un punto, y que ata las curvas de la Historia para mantener unido el pasado, el presente y el futuro. Esta línea constituye también la ilusión del movimiento, tema tan bien comentado por los filósofos presocráticos. El mito no revela la verdad, únicamente preserva viva su misterio en la memoria colectiva de la humanidad y nos recuerda que formamos parte de él. Dentro de los mitos podemos encontrar todas las etapas de la Creación, de lo Uno a lo Múltiplo, de lo Infinito a lo finito, del Creador a la Creación, de Dios hasta el hombre, y del hombre hasta Dios. Porque el tiempo es movimiento y devenir, él se transforma en hilo conductor de la vida que corre como la gota de agua que busca el océano. En la memoria del agua como en la memoria del Alma humana encontramos la misma voluntad de volver a su Esencia para fundir la parte con el todo, la gota en el océano, el Yo humano limitado en el Ser divino ilimitado.

EL JARDÍN DEL EDÉN

Uno de los grandes mitos que forma parte del sueño ancestral de la humanidad es, precisamente, el mito del paraíso o del Edén. Ya en el Cielo, ya en la Tierra, soñamos siempre con él. El Jardín del Edén está en el origen de la búsqueda o del reencuentro con el Hombre Ideal: Adán que representa el arquetipo celeste del estado de inocencia y pureza, ya que exenta de pecado. Sin embargo, este estado de gracia es originado en la ignorancia, en el desconocimiento del mundo, semejante a un estado de adormecimiento interior. El gran sabio chino Lao-Tsé decía en su obra, el Tao-te-King: “Conocer es no conocer, y no conocer es conocer”, queriendo así decir que el ignorante aprenderá a saber y que el sabio ya no necesita saber.

Creación de Adán, Michelangelo / Wikimedia Commons

Todos somos hijos de Adán, manteniéndose viva en cada uno de nosotros la memoria del Paraíso y de su pérdida; pero nada está totalmente perdido, los mitos nos cuentan que heredamos de la Luz del Mundo una centella del Fuego Divino, que volverá a crecer a medida que vayamos a poner leña en la hoguera del mundo. Quemando así el tiempo pasado, iluminaremos el camino del futuro. Con la experiencia nacida del error, aprenderemos a reajustarnos al camino de la perfección reconquistando muestro Estado Adánico. De este modo, el mito es un sueño que llama la Historia. Ésta se escribe con Hombres y Mujeres despiertos para poder corregirse, mejorarse y renovarse.

He querido en esta introducción regresar al punto de partida, el mito del Paraíso, para poder entender los motivos que llevaron a los jóvenes de los años 60 a rechazar su tiempo y a escoger vivir al margen de la sociedad. Cuando estudiamos la Historia nos damos cuenta que muchos movimientos sociales fueron impulsores de cambios grandes y profundos en el medio en el cual estaban injertos. Casi siempre estos evangelismos culturales fueron señales de una necesidad de un regreso a lo humano. Siempre que la razón pierde la razón en relación al perfeccionamiento del ser humano es que la sociedad se aleja del Bien, de lo Justo y de lo Bueno surge la necesidad de repensar el mundo. La muerte de la razón da lugar a la imaginación, poder plástico de la mente humana de recrear la vida, despertando nuevas imágenes, nuevos modelos y sobretodo reajustando el mito con la realidad del momento presente.

Imagine / Pixabay

 

UN POCO DE HISTORIA

Retrocediendo en el tiempo y dirigiendo la mirada a la India milenaria, nos encontramos a los yoguis, sabios eremitas que en el retiro del mundo abandonaban las ciudades y se refugiaban en el silencio interior. Desnudos y frugales, se desligaban de la ilusión de los sentidos y elevaban su conciencia más allá de los condicionamientos del mundo material. Los gimnosofistas del desierto hacían el mismo retorno a lo estrictamente necesario, se alimentaban de saltamontes y vestían una túnica de lana, pasando gran parte de su tiempo retirados en grutas donde llevaban una vida austera y pura. En la Grecia de finales del siglo IV e inicios del III a.C.. consecuencia de la corrosión social y moral que alcanzó al Mundo Mediterráneo y que había conducido a la condena de Sócrates, el más sabio de los hombres, muchos filósofos optan por vivir al margen de la sociedad, surgen varias escuelas morales, como la de los cínicos, con Antístenes y Diógenes.

Antístenes, Lebiedzki Rahl / Wikimedia Commons

Estos filósofos vivían en las calles de Atenas, vestían túnicas en harapos, llevaban los cabellos largos y tenían actitudes chocantes con el fin de provocar a la sociedad que ellos consideraban corrupta. Atacaban con insolencia a los sofistas que hacían de los juegos intelectuales su fuente de éxito y ganancias económicas, sustituyendo la verdad por la mentira. El filósofo Epicuro en el siglo III a.C. proclama el retorno a la naturaleza y abre el Jardín de los Filósofos. En el placer simple (Hedon significa placer) de una vida sin apego, en la quietud del Alma frente a la vida mundana, buscaban la felicidad del momento presente. En este retorno al culto del hombre feliz, señor de su voluntad y libre para escoger según su conciencia, vemos anticipado un nuevo rumbo para la humanidad: el predominio del individuo sobre las masas pasivas y sumisas. Este modelo perdurará en todos los periodos críticos de nuestra Historia, como un freno al despotismo y a los abusos de poder, que amenazaban la libertad y dignidad del ser humano.

El siglo XIX fue para Occidente un ejemplo de los muchos evangelismos culturales que dieron al siglo XX y XXI su actual perfil. El fin del iluminismo del siglo XVII y XVIII significó el nacimiento de un Romanticismo lírico y socializante, enraizado en las ideas de la Revolución Francesa y fundamentado en los ideales liberales de la Masonería, que promovía los tres grandes principios de la modernidad: libertad, igualdad y fraternidad. En el siglo del Romanticismo, hallamos el pensamiento positivista de Augusto Comte y el naturalismo de Jean Jacques Rousseau, ambos producirán el culto del Hombre libre y bueno destronando así el modelo del hombre a imagen de dios.

Auguste Comte / Wikipedia

El avance de las ciencias contribuyó para aumentar el poder del hombre en la interpretación de los misterios de la naturaleza. Como tentativa de reconciliar la razón y la intuición, ambas relacionadas con la realidad y el sueño, surgen varios movimientos artísticos, literarios, científicos, políticos y místicos. En una sociedad cada vez más centrada en el crecimiento económico y en la productividad, fluye a la ciudad mucha de la mano de obra oriunda de los campos, ávida de una mejor cualidad de vida. Nace entonces una nueva clase social, la clase media, que se superpone a los ideales de la antigua burguesía aún fundamentada en los valores del clasicismo. Alemania fue el punto de partida del romanticismo lírico y místico que soñaba un Mundo Ideal, constituido por hombres reconciliados con Dios. La busca de un nuevo Edén con los hijos iluminados de la nueva era y que vivirían el amor fraterno, libre e igualitario, en un bien común sin moneda ni dominio propio, aboliendo las leyes, sólo existiría el reino del Amor, que Jacob Boehme llamó “el tiempo de los Lirios”.

Los románticos soñaron un mundo sin espinos, ni barro, sus héroes carentes del pecado original, sin defectos, ni tentaciones; ellos debían sentir la belleza de la vida y no intentar interferir ni comprenderla, inspirada en el liberalismo de Augusto Comte, que anunciaba que cada realidad del mundo variaba de sujeto a sujeto: así quedó abolido el principio de que alguna idea superior podía gobernar el Mundo. El pensamiento de Jacob Boehme, cabalista alemán del siglo XVII será adoptado por el filósofo Schelling, idealista del siglo XIX, Hegel y más tarde por el mismo Marx. La nostalgia del pasado hizo resurgir los fantasmas del nacionalismo en la Alemania de Hitler como también el mesianismo materialista del comunismo, y ambas ideologías soñaban implantar el Paraíso en la tierra. Los ideales de la Revolución fracasaron frente a los fanatismos e ideologías materialistas; el sueño desmedido de un mundo fraterno se convierte, al final, en una utopía. A finales del siglo XIX, el opio y el alcohol sustituyen el vacío existencial, los avances de la Psicología abren las puertas del inconsciente e intentan responder al “mal del siglo”. Por otro lado la laicidad emancipa al hombre de la religión y produce un colapso moral y espiritual, la libertad se transforma en libertinaje. La explotación del hombre por el hombre constituye aquello que Platón llamó la tiranía de los más hábiles y codiciosos.

En los Estados Unidos de América surge al mismo tiempo el Movimiento Transcendentalista, con dos figuras destacadas: Ralph Waldo Emerson y Henry David Thoreau. Ambos son poetas, escritores, filósofos y activistas por la defensa de los derechos humanos, militantes ecologistas y abolicionistas de la esclavitud, críticos del falso progreso que despreciaba el valor humano.

Henry David Thoreau / Wikipedia

La Filosofía de Thoreau de la “desobediencia civil” influenció el pensamiento político y acciones de personalidades notables que vinieron tras él, como: Liev Tolstoi, Mahatma Gandhi y Martin Luther King. Para Thoreau la individualidad es la fuente de la vida política, “la experiencia profunda de la comunidad debe ir precedida por el despertar de la individualidad, para después realizarse en la participación, el regreso a la profundidad es un pasaje necesario para el mundo de la Acción, la política debería ser un medio para ayudar al hombre a encontrar su integridad y vivir como ser humano”. Thoreau era griego de alma, porque buscaba el hombre ideal para realizar el mundo ideal. Fue profundamente occidental en su visión determinada y práctica, pero también oriental en su búsqueda de interioridad y trascendencia. Fue contemporáneo en su visión global de la vida y ecologista de cuerpo y alma. Fue actual en su experiencia y lección de supervivencia en momentos de crisis, y sobre todo, fue un hombre de todos los tiempos, porque vivió para lo universal.

 

EL NACIMIENTO DEL HOMBRE MODERNO: EL YO Y EL MUNDO.

Como conciliar la evolución del hombre con un mundo que no siempre está en correspondencia a la necesidad del mismo? Esta gran cuestión, debatida desde el origen de la sociedad es el tema central de la ciencia política. El objetivo final de la política es inducir la elevación de la condición humana hasta la cima del perfeccionamiento del individuo. Esto sobreentiende que el modelo de gobierno posee toda la arquitectura o plan de evolución. Requiere también que puedan existir modelos vivos, a los que Platón llamó “el filósofo político” y que por amor a sus semejantes asume la responsabilidad de conducir la polis hasta las cumbres del Ideal Humano. Hasta los días de hoy fueron experimentadas tres modalidades de conciliación del Yo con el Mundo circundante.

1º-  El Yo es absorbido por el mundo, sumiso y pasivo, vive en la ignorancia y es pensado por el mundo circundante.

2º- El Yo está fuera del mundo, todo es ilusión, por lo que deja de comprometerse con el mundo y deja de pertenecer a él, vive al margen de la realidad presente.

3º- El Yo y el Mundo son uno sólo, cada parte es solidaria del todo, el mundo evoluciona por medio del Yo y el Yo contribuye para el mundo.

Las tres actitudes aquí señaladas apuntan salidas posibles para resolver el conflicto existencial del alma humana que ama la parte mas aspira a la unión fraterna de las almas. Este sueño de reconciliación entre los hombres de la Tierra, constituye el motivo de inspiración del movimiento hippie de los años 60, sueño desgobernado e inmaduro que se convirtió en presa inocente y frágil en la boca del lobo del materialismo que vio en esta ola primaveral un medio eficiente para airear la atmósfera pesada de esta mitad del siglo XX.

Esta foto fue tirada cerca del festival de musica Woodstock en 18 de agosto de 1969 / Wikimedia Commons
EL MOVIMIENTO HIPPIE

Cuando llegamos por fin a Woodstock

Nuestro grupo contaba ya con medio millón.

Por todas partes se cantaba y se conmemoraba.

Y yo soñaba que oía los bombardeos, que transportaban armas hacia el cielo,

Y de repente se metamorfoseaban en mariposas,

Sobrevolando nuestra nación.

Somos polvo de las estrellas

Oriundos del viejo carbono milenario

Somos de oro

Embarrados en los negocios con el diablo

Y tenemos que volar hasta el jardín del Edén.

 

Joni Mitchell -1969

El movimiento hippie, nombre que jerga popular significa ritmo de jazz o fumador de hachís, nace en la región de San Francisco en el Campus de Berkeley en el año 1960. Constituido por jóvenes que desde los años 50 negaban a vivir el sueño americano de la sociedad burguesa y conservadora. Rechazaban el materialismo de las sociedades industriales en pleno crecimiento con los años prósperos de la economía americana llamada “Los Treinta gloriosos (1945-1974)” Esta nueva generación rechazaba los modelos que la sociedad les proponía: tener un diploma, un trabajo lucrativo, ser obediente, sumiso, casarse, tener hijos y servir y luchar en defensa de los intereses políticos empeñados en proyectos expansionistas y capitalistas. Ir a la guerra y morir como un héroe era el mayor triunfo en la vida de un ciudadano americano. Con la guerra de Vietnam, que comienza en el año 1964 y finaliza en 1975, muchos jóvenes son alistados, otros se oponen creando un movimiento de objeción de consciencia, lanzando mensajes de rechazo por medio de la música: Jimi Hendrix, Bob Dylan, os Doors, Joe Mc Donald, son algunos de los trovadores de esta onda pacifista. “Hacer el amor y no la guerra”, es el eslogan que lanzan los hippies a los media. Iniciando así la moda de los grandes encuentros musicales de contracultura a la sociedad burguesa. La música serviría para libertar los espíritus y unir a todos los objetores de consciencia. Los hippies se inspiraban en dos modelos: Martin Luther King y su lucha pacifista contra el racismo y Gandhi, dirigente y guía espiritual de la India, líder del movimiento para la independencia de este país y que utilizó la filosofía de la no violencia y de la resistencia pacífica.

Martin Luther King Jr. / Wikikpedia

A través de la violencia se puede matar a un asesino, pero no al asesinato.

A través de la violencia se puede matar a un mentiroso, pero no a la mentira.

A través de la violencia se puede matar a una persona odiosa, pero no al odio. La oscuridad no puede extinguir la oscuridad. Sólo puede hacerlo la luz.

Gandhi / Wikimedia Commons

Los grilletes de oro son mucho peores que los grilletes de hierro.

Gandhi

En aquel momento, América estaba implicada en la guerra de Vietnam, y había varias fricciones racistas en la comunidad afroamericana. En el año 1973 el Presidente John Kennedy es asesinado. La aventura del “Flower-Power” y del “paz y amor” consistía en los siguientes puntos:

-Deseo de libertad y libertad de expresión

-Liberalización de la sexualidad, y amor libre, lo que coincidió con la liberalización de los anticonceptivos.

-Regreso a la naturaleza.

-Apertura a la unión libre y a la vida comunitaria

-Búsqueda de nuevos estados de conciencia por medio de la experiencia de la meditación oriental y sobre todo, legalización de las drogas psicodélicas como el LSD y la Mezcalina, drogas poderosas y peligrosas debido a sus efectos alucinógenos. En la búsqueda de nuevas sensaciones y nuevas experiencias en contactos con pueblos exóticos, se inician largos viajes a través de tierras distantes como Katmandú en Nepal, intentando encontrar un lugar de paz, un nuevo edén. Infelizmente la prostitución y mendicidad acabó por transformar a muchos de estos viajeros sin experiencia en víctimas de su propia ingenuidad. La música con sus grandes festivales, como el de Monterrey en 1967 en California y Wookstock en 1969, son oportunidades para vivir en total libertad y muchos nombres de la música rock y folk comienzan a tener una visibilidad mediática como es el caso de Jimi Hendrix, que causó furor con su interpretación disonante del himno americano en lo que fue llamado un Guernica sonoro. Nombres como Bob Dylan, Joan Baez, Janis Joplin, Joe coker, Santana y muchas otras voces se levantan para rechazar al viejo Mundo.

Joan Baez e Bob Dylan / Wikipedia
EL CANTO DEL CISNE

El movimiento hippie sufrió a causa de sus excesos de consumo de droga, como fue el trágico incidente en el caso de Charles Manson, líder de una comunidad hippie que se llamaba a sí misma “la familia” y que bajo los efectos de la droga y de un odio desmedido por la sociedad fue responsable por el asesinato de 6 personas, entre las cuales, la actriz Sharon Tate esposa embarazada del director de cine Roman Polanski. Este drama terrible sacudió a la sociedad americana, pues el sueño traía su reverso oscuro de pesadillas. El rechazo de toda autoridad, la disgregación de la familia y del matrimonio se transformó en abandono e irresponsabilidad en la educación y los hijos de nadie son creados sin raíces como brotes lanzados al viento. El gran vacío de la generación de los 70 es en gran parte consecuencia de esta pérdida de rumbo hacia el futuro, y el individualismo egoísta del siglo XX su respuesta defensiva contra todos los tipos de colectivismos.

 

CONSECUENCIAS POSITIVAS DEL MOVIMIENTO HIPPIE

El interés creciente por lo biológico, la ecología, las energías renovables, el regreso a lo natural, las terapias alternativas, la New Age, la búsqueda de nuevos caminos espirituales, el descubrimiento de Oriente, el activismo pacífico en defensa del planeta y de los derechos humanos, la globalización y el intercambio cultural más allá de las fronteras, el gusto por los viajes, un cierto desapego a lo nacional pro de lo internacional, lo multirracial.

 

ASPECTOS NEGATIVOS DEL MOVIMIENTO HIPPIE

La internacionalización del consumismo, en que hoy todo es comercializado, con el ejemplo de los eventos musicales, tipo “Rock in Rio” altamente orientado por las multinacionales, pues ya no hay eventos libres y espontáneos como en los años 60.

La apatía y pérdida de responsabilidad de los jóvenes en el escenario de la política.

La pérdida de valores humanos y un consumismo desatado, pérdida de inocencia y del sueño por falta de modelos en la familia, en la sociedad y en la política.

El culto al bienestar material, la sacralización del cuerpo en detrimento del cultivo del alma.

La pérdida de memoria histórica y el vacío del futuro.

Los nuevos circuitos tecnológicos que promueven el narcotráfico, la prostitución juvenil y la violencia contaminante a escala mundial.

 

SOLUCIONES PROPUESTAS POR LA FILOSOFÍA PARA SALIR DE LA CRISIS

Volver al origen y a la esencia de lo humano. Extraer del pasado lo mejor como fuente de inspiración descontaminada de los prejuicios del materialismo histórico. Dar prioridad al valor humano sobre el dinero que todo hace y puede, cultivar los valores que exaltan lo mejor en cada ser humano, tales como el Bien, lo Bueno, lo Justo y promover la Fraternidad.

Educar a los adultos y educar a los niños con base en el ejemplo y en el valor. La libertad es una conquista del alma y el único esclavo es aquel que está prisionero de sus pasiones y vicios. Elegimos a nuestros tiranos en la medida en que somos cómplices de sus propósitos.

Investigar las leyes inexploradas de la naturaleza y desarrollar prácticas de autoconocimiento interior para descubrir los infinitos potenciales del alma.

Elevar la conciencia de la humanidad hasta una nueva vivencia de lo espiritual, sin miedo ni prejuicios. Formar una pirámide natural asentada en el valor humano y en la madurez interior, haciendo del conocimiento sabiduría de vida, la llave que abre la puerta del nuevo Edén.

[1] En “Pensamentos para a Nova Era”, Edições Nova AcrÓpole
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